Historia de una empresa catalana pequeña, con cien años de trayectoria, que ha dedicado su principal atención a la innovación y a la mejora de la calidad.
1908: FUNDACIÓN
Agustí Badia i Badia funda en Mollerussa la empresa inicial. Bodega dedicada a la venta de vinagres y vinos de calidad. Badia Vinagres empieza su camino a principios del S. XX, un momento en el que la sociedad se mueve con nuevas iniciativas y gran confianza en la ciencia aplicada a la producción de alimentos, tanto en agricultura como en industria alimentaria.
1940 – 1960: DIVERSIFICACIÓN
La segunda generación, junto a tres de sus hijos, diversifica el negocio a la fabricación de alcoholes, licores, hielo, gaseosas y vermuts, además de la elaboración de vinos y vinagres.
1960 – 1970: ESPECIALIZACIÓN EN VINAGRES
Primera reconversión de la empresa como consecuencia de los cambios socioeconómicos de la época. Se suprimen algunas de las actividades iniciadas en la etapa anterior y se concentra la actividad en lo que será la producción del futuro: vinagres singulares de calidad.
1985 – 1995: MODERNIZACIÓN
Se recupera el método de acetificación tradicional Shützenbach que permite aromas y sabores de gran sutileza; al mismo tiempo se moderniza el sistema de embotellado y se incorpora el sistema de filtración tangencial para clarificar los vinagres. La conjunción de tradición e innovación permite a Badia Vinagres dar un salto adelante en la obtención de vinagres con carácter propio.
1997 – 2005: INVESTIGACIÓN Y DESARROLLO
La tercera y cuarta generación, Agustí Badia padre e hijo, inician la segunda reconversión de la empresa apostando firmemente por la I+D. La colaboración con la Facultad de Enología de la Universidad Rovira i Virgili (URV) de Tarragona ha sido imprescindible para desarrollar los siguientes proyectos:
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Formulación de nuevos vinagres de calidad (I): vinagre de vino Cabernet Sauvignon y Chardonnay.
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Formulación de nuevos vinagres de calidad (II): vinagre de vino Moscatel y Vermouth.
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Estudio de nuevos procedimientos de elaboración de vinagres de vino de alta calidad. La aplicación de estos nuevos procedimientos han permitido la llegada al mercado de vinagres de nueva generación: agridulces de Merlot y Riesling.
Aunque la parte visible de esta inversión en I+D en los últimos años sean estos innovadores productos, también se han llevado a cabo mejoras en el proceso productivo que han permitido minimizar el consumo de agua y energía y en consecuencia, reducir notablemente el impacto medioambiental.
2006: RENOVACIÓN
La quinta generación se incorpora a la empresa. Judit Badia, primera mujer en la historia de la compañía, mantiene la misma filosofía empresarial que les ha dirigido hasta el presente: desarrollo de nuevos conceptos y productos en colaboración con la Universidad y las empresas más punteras del sector.